viernes, 21 de noviembre de 2008


Tienes que aprender a vivir sin lágrimas y sin soyosos, tienes que aprender a vivir sin dolor ni sufrimiento; tienes que aprender a vivir sin amargura y sin tormento; tienes que, aprender a ser constante y a no morir a cada instante, ya no quebrarte, ni asustarte, enojarte y pelearte. Tienes que aprender no de sueños, sino de realidades, aunque estas te desgasten y te alarmen, tienes que, aprender a amar, a vivir y gozar de cada instante de la vida, tienes que aprender a respirar y no más clamar por descanso y libertad, tienes que aprender a vivir por lo que eres y no por lo que esperan que seas en realidad. Tienes que aprender a vivir con tus virtudes y defectos, creciendo día a día con la cabeza ergida como un buen caminante; tienes que aprender a vivir el ayer, el hoy y el siempre, tienes que aprender a vivir con tu pasado, tu presente y tu futuro cualquiera que este sea.